martes, 14 de marzo de 2017

Adán y ella (Adam and Evalyne) (1949)

Director: Harold French
EEUU
1949
80 min
Comedia dramática.

Sinopsis: Justo antes de morir, Chris Kirby le pide a Adam Black, su mejor amigo, que saque a su hija del orfanato donde se ha criado. Adam, un hombre envuelto en el oscuro mundo del juego ilegal, decide adoptar como ahijada a Evelyn, darle una educación y cubrir todas sus necesidades materiales. Después de varios años de estudio en Europa, Evelyn regresa a casa de Adam convertida en toda una mujer, atractiva y culta, que no tardará en captar la atención de los hombres que la rodean. (FILMAFFINITY)

Valoración cinéfila 6/10
Valoración adopción 3/10

Película clásica protagonizada por Stewart Granger y Jean Simmons.
El protagonista es confundido, por una niña que reside en un orfanato, con el padre que le ha estado escribiendo y prometiéndole que iría a buscarla algún día.
Este padre se hizo pasar por el protagonista, por que así creía que le daba mejor imágen a esta hija, de un hombre triunfador y rico. Pero muere justo antes de ir a buscarla y le pide a su amigo que se haga cargo de esta hija y que vaya a por ella al orfanato.
Al llegar allí, ella le confunde con su padre, pues éste le había enviado fotos del amigo. Y él no se atreve a deshacer el entuerto...y se la lleva a casa y sigue sin atreverse, hasta que a través de su novia le da la información. Algo que la chica recibe mal, pero le calma con que seguirá viviendo con él y se hará cargo de su educación y de sus gastos como una hija.
La manda a estudiar fuera y cuando vuelve es ya una mujer y ...
aquí es dónde la película hace aguas en lo que se refiere a la adopción. Hasta ese momento, parecía que era un historia tipo Annie, en donde este hombre egoista, se ve implicado en un acogimiento forzado y se va trasformando, pero, el error del guión es plantear que al volver  echa una mujer, lo normal es que se enamoren y que acaben juntos. Una situación realmente incestuosa, pues al fin y al cabo su relación es parental o al menos así se plantea en la primera parte de la película.
Dándose un giro que podrá satisfacer determinadas fantasías masculinas, pero que pueden inducir a pensar , que esto es posible e incluso deseable, que pueda ocurrir en nuestras familias adoptivas. Y tan tabú es un incesto con un hijo o hija biológico, como adoptivo. Puesto que si no fuese así, los límites de respeto en lo sexual con nuestras hijas e hijos, no estarían claros y ellos y ellas podrían estar en peligro de una situación insana y altamente perjudicial para su salud y su integridad como personas.
En la película se da a entender que ella es la primera enamorada del padre, pero esa es la típica triquiñuela para justificar lo injustificable.
No recomiendo verla.

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