lunes, 29 de abril de 2013

Nadie sabe ( Dare mo shiranai) (誰も知らない) (Nobody Knows) (2004)

Director: Hirokazu Koreeda
2004
Japón
Drama, basado en hechos reales

Sinopsis:  Keiko (You) es una madre joven que se muda a una nueva casa junto a sus cuatro hijos, a los cuales tiene que llevar escondidos en maletas y mantenerlos en secreto para poder conservar el alquiler. Los niños ansían ir al colegio pero les está prohibido salir de la casa por si son vistos por el casero. Keiko nunca está en casa, explicando a sus hijos que tiene mucho trabajo, cuando a lo que realmente se dedica es a salir de fiesta y a visitar a su nuevo novio. A causa de esto, Akira (Yuya Yagira), el hijo mayor, de doce años, tiene que cuidar a sus hermanos y hacerse cargo de la casa. Pero un día Keiko deja una nota despidiéndose junto a un poco de dinero para que los niños puedan salir adelante, de modo que Akira tiene que administrarlo y encargarse de todo lo que esto supone. Sin embargo, el dinero escasea al poco tiempo y Akira tiene que buscar el modo de conseguirlo pidiéndolo sin éxito a los padres de cada uno de sus hermanos, por lo que no pueden hacer frente a los gastos y les cortan la luz y el agua. El tiempo va transcurriendo y los niños se ven obligados a beber, ducharse y hacer sus necesidades en las fuentes de un parque, por lo que la depresión se va apoderando de cada uno de ellos. El punto más extremo de la película es la muerte de la pequeña, Yuki, a causa de una caída de ésta de una silla mientras intentaba alcanzar un estante. De modo que Akira y su amiga Saki introducen el cuerpo de la niña en una maleta y lo entierran en un descampado desde el cual pueden verse los aviones que tanto ansiaba contemplar la pequeña. (Wikipedia)

Valoración cinéfila: 8/10
Valoración abandono 10


Impactante película, que no deja indiferente, basada en unos hechos reales conocidos como El Abandono de cuatro niños en Sugamo. A finales de los 80.
En la vida real el mayor tenía 15, y los demás 7, 3 y 2. Encontrándose un cuerpo de un bebé muerto que hubiera tenido 4. Cada uno de un padre diferente.
La madre los abandona y sin apenas dinero tienen que sobrevivir. La pequeña fue maltratada y matada por un amigo del mayor y es enterrada por éste y el amigo.
La madre fue localizada, tras encontrar a los niños desnutridos en el piso, y condenada a tres años. Al salir de la cárcel recuperó la custodia sus dos niñas.
En la película se dulcifican un poco los rasgos de los protagonistas, aunque se procura que no sean unas intervenciones sensibleras. Lo que la hace más siniestra aún, cuando se percata uno de la realidad de abandono tan cruel y durísima que la inmadura madre ha creado para sus hijos.

Esta película puede servir para reflexionar sobre los abandonos que hacen determinados padres cuando son incapaces de cuidar a sus hijos, por sus debilidades e inmadurez, y de cómo complican más la cosa, cuando a sus hijos no les permiten tener una vida normal y no les enseñan a encontrar una salida autoprotectora, gracias al apoyo y la confianza en otros adultos que los cuidaran.
En le película se muestra cómo los niños pueden ver normales situaciones autenticamente horribles. Y ni ellos ni sus amigos entienden que podría ser de otra forma. Pero sorprende la frialdad de los adultos con los que contactan, y su poco interés por entrar algo más en la vida de esos niños.

Quizás esta realidad tiene conexiones con otros ejemplos en la sociedad japonesa, como por ejemplo la de los niños abandonados en consignas automáticas (coin-operated-locker  babies), que dejan allí, en la creencia de que el personal de mantenimiento lo abrirá  y los encontrará, ocurriendo atrocidades absurdas, por dicho motivo. (Hay una novela de Ryu Murakami:  Coin Locker Babies (1980) sobre estos niños)
O el caso de Rie Fujii, una ciudadana japonesa que tuvo dos niños en Canadá y los abandonó encerrados 10 días para ir a visitar a su novio, y los encontró muertos a su vuelta y lo ocultó y volvió a irse, hasta que la pillaron.
O el caso de los dos niños abandonados de Osaka, 2010, que murieron encerrados, después de muchos días de llorar y ser escuchados por los vecinos, pero que no pensaban que su madre Sanae Shimomura, 23 años, los hubiera podido dejar solos tantos días. (niños de 3 y 1)

El protagonista de la película, el actor infantil Yuya Yagira, recibió el premio de Cannes al mejor actor, por esta película.

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