1983
EEUU
TV
95 min
Actriz: Ann-Margret
Basada en hechos reales. Drama
Sinopsis:
Lucile Fray, madre de 10 hijos, decide buscar ella misma familias adoptivas, para cada uno de sus hijos, cuando se entera que tiene un cáncer incurable, y que le queda poco tiempo de vida. Su marido, un hombre bueno, pero también enfermo de artritis y alcohólico, acepta que no podrá cuidar de sus hijos y que la mejor solución es entregarlos, como desea su mujer.
Valoración cinéfila: 4/10
Valoración adopción 9/10
Película de sobremesa, que garantiza las lágrimas hasta el final.
Es una historia terrible, basada en hechos reales, de una madre que con toda la generosidad y el amor del mundo, decide ser ella misma la que entregue a sus hijos, antes de morir, para así cerciorarse que van a buenas familias. Y que no los recogen los servicios sociales y acaban en centros de acogida, cuando ella muera. Pues tienen niños desde 2 a 13 años (ella tiene 36 y llevaba 14 casada con su marido)
Es terrible, pues al meterse en el personaje uno no puede soportar tanto dolor que tienen que vivir todos los integrantes de la familia: madre, hijos e hijas y padre. Todos teniendo que separarse de todos y cada uno de los demás.
El papel de la madre no puede ser más extraordinario, en la medida que renuncia a todo su egoismo final, de tener a sus hijos hasta su muerte, y decide quedarse sola con su marido. El padre es el de un pobre hombre que no está a la altura de sus circunstancias y tiene que aceptar renunciar a sus hijos, por su incapacidad y alcoholismo. Aunque esta renuncia le ennoblece.
Recomiendo verla, si se puede encontrar, aunque es una película bastante olvidada, de hace 30 años. Muy bien ambientada en los años 50







